El cristal, la primera protección del hogar

El cristal, la primera protección del hogar

Ningún esfuerzo es poco para garantizar la seguridad del hogar. En este sentido, todos los elementos que componen la arquitectura doméstica cumplen una función primordial no solo como acondicionadores del confort de la casa, sino que también pueden desempeñar un papel esencial en la protección misma del domicilio. Entre ellos, por supuesto, figura la cristalería. Algunas empresas de seguridad de Valencia y la costa mediterránea especializadas en este campo, como Seguridad Levante, recomiendan además implementar las medidas de seguridad con diversos complementos como sistemas de alarma eficaces en la detección de posibles intrusiones por parte de los amantes de lo ajeno.

Son bien conocidas las propiedades de un buen acristalamiento a la hora de aislar el hogar respecto del exterior y su importancia tanto en la aminoración de las molestias provocadas por el ruido externo como en su contribución a la eficiencia ecológica del edificio gracias a su papel como aislante térmico, destinado a la prevención de la pérdida de energía del interior. Pero, al mismo tiempo, la adecuada cristalería se erige asimismo como uno de los bastiones principales de la protección de un recinto privado. Si bien su capacidad de intimidación no iguala a la del sonido de una alarma electrónica, un cristal seguro juega en cualquier caso el imprescindible rol de crear una sólida barrera física entre la calle y la casa. Dado que las ventanas suelen ofrecer uno de los puntos flacos en la defensa del hogar, contar con un cristal especial de antirrobo supone una importante barricada de resistencia contra el intruso, minando su espacio y su tiempo de acción de manera efectiva con el fin de, bien repeler su entrada en el hogar, bien de retrasar lo suficiente su margen de maniobra. De hecho, los cristales blindados y antirrobo constituyen un elemento de protección ineludible en joyerías, bancos, embajadas, museos, galerías de arte y otros espacios públicos y privados que exigen un grado de protección elevado a causa del valor de los objetos que atesoran en su seno. Es decir, una solución profesional y testada además mediante los más exigentes parámetros, los cuales, de acuerdo con diversas pruebas de resistencia –el golpeo repetido con un hacha mecánica y una fuerza y una precisión predeterminadas- arrojan distintos grados en la calificación de la resistencia de estos vidrios especiales. Tenga en cuenta que, en la escala más baja de esta gradación, un cristal antirrobo puede resistir más de treinta golpes de hacha consecutivos hasta que se forme en él un agujero de cuarenta por cuarenta centímetros de perímetro, todavía bastante estrecho como para impedir el paso de un cuerpo humano medio.

No obstante, a tenor de la limitada producción de cristales blindados existentes y del gran coste de los mismos, sobre todo si el recinto do2. seglev.hol.esméstico es también elevado, existen soluciones alternativas y más comunes para la pertinente custodia de nuestro espacio privado. Seguridad Levante, reconocida empresa de seguridad en Alicante, Valencia y Murcia, recomienda en este sentido el tradicional recurso a los sistemas de alarmas, dotados de una tecnología que se adapta a la perfección a la evolución constante del sector. Los sistemas de alarma inteligentes, por ejemplo, consiguen adaptarse al milímetro a las exigencias del cliente debido a su perfección técnica y, por supuesto, a la correspondiente orientación e instalación por parte del experto. Se trata de un sistema de alarmas o de sistemas de detección conectados a una central receptora, la cual, con un funcionamiento garantizado las 24 horas del día y los 365 días del año, se encarga de procesar y comprobar la veracidad de cada alerta, sea de robo, sabotaje, fuego o, si acaso, fallo en el sistema.

Dentro de ellos, los sistemas de detección exterior representan un método de prevención previo incluso a la intrusión en el hogar, puesto que componen un perímetro de seguridad en torno a la fachada del edificio, los jardines, las terrazas, los patios y, en general, todas las áreas más accesibles para los eventuales invasores. Estos encontrarán además una difícil tarea en el sabotaje del sistema, diseñado para prevenir y anticipar ataques de este tipo. De igual modo, su precisa sensibilidad minimiza los casos de falsas alarmas derivadas de la irrupción de mascotas, animales ajenos y otros factores fuera de la responsabilidad del propietario. También en el exterior del hogar, las barreras infrarrojas proponen una solución discreta y efectiva al cien por cien, ya que crean barreras invisibles ante cualquier invasor mientras que, por el contrario, discriminan el paso de insectos y otros cuerpos no amenazadores para la seguridad del hogar. Igual de futuristas parecen los sensores volumétricos de interior, habilitados para disparar una alerta en caso de que se produzcan cambios de presión y/o temperatura en un lugar determinado. Puede combinarse con barreras de humo que se accionan en situación constatada de amenaza y que sirven para anular el campo de visión del extraño mediante una espesa niebla, dejándole entonces a merced de las fuerzas de seguridad.

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